La soledad se ha convertido en una realidad inquietante. Un estudio reciente revela que uno de cada cuatro adultos en el mundo se siente solo, con cifras aún más alarmantes entre los jóvenes. Este fenómeno se agrava en una época donde las conexiones digitales parecen ser la norma, pero donde, irónicamente, las relaciones se vuelven cada vez más frágiles.
Alaleh Nejafian, psicóloga especializada en orientación vincular, explica que la dificultad para amar se ha intensificado en nuestra sociedad contemporánea. La virtualidad ha transformado nuestras relaciones, haciéndolas más ansiosas y, a menudo, superficiales. La distancia y la espera son esenciales para construir vínculos profundos, pero muchos las perciben como abandono.
“La mayoría de las personas en terapia declaran que quieren estar con alguien”, señala Nejafian.
Además, la llegada de las aplicaciones de citas no ha resuelto el problema de la soledad. A menudo, un simple “match” no es suficiente para formar la conexión deseada. La autora enfatiza que para establecer un vínculo significativo, es necesario poner en juego tanto el deseo como la vulnerabilidad.
La psicóloga también menciona que factores como el estrés y la precariedad laboral dificultan la creación de relaciones sanas. La falta de tiempo y la velocidad de vida actual nos alejan de la posibilidad de conocer a otros de manera auténtica. La soledad se ha convertido en una epidemia, y es crucial recuperar la vida en comunidad, donde el amor no se encuentre reflejado en una pantalla, sino en interacciones reales.
Nejafian argumenta que el capitalismo y el consumismo han llevado a una descomposición de los lazos sociales, donde las relaciones se tratan como productos desechables. Esta dinámica se traduce en una falta de tolerancia a los conflictos, lo que provoca que muchas personas prefieran huir de cualquier tipo de compromiso.
En este contexto, la psicoterapia juega un papel fundamental al ayudar a las personas a reconectar con su cuerpo y sus emociones, ofreciendo un espacio para reflexionar sobre la calidad de sus relaciones. La autora sostiene que es esencial cuestionar el impacto de la tecnología en nuestras vidas afectivas, promoviendo interacciones más humanas y menos mediadas por dispositivos.
La psicóloga Alaleh Nejafian aborda la soledad y el amor en tiempos de virtualidad.

