Qué es la logoterapia de Viktor Frankl

Como psicoterapia, la denominada “logoterapia” se funda en el principio de que la motivación esencial del ser humano es la voluntad de sentido. Por lo tanto, la tarea clínica consiste en atender esta área personal del paciente para que logre recuperar su salud psíquica. Constituye, así, una forma de análisis existencial. Su denominación, precisamente, proviene del término griego logos, cuya acepción, en este caso, es la de “sentido” o “significado”, ya que la logoterapia se funda en el concepto de que la fuerza primordial de motivación del ser humano es buscar el sentido de la vida (contrapuesto al del “vacío existencial”).

Por lo tanto, el trabajo terapéutico consistirá en que el paciente inicie esa búsqueda o bien logre desbloquear aquello que le impide comenzarla, y lo ha llevado a perder esa voluntad de sentido para su vida, que es causa de su padecimiento, según esta corriente.

La logoterapia fue creada por el neurólogo y psiquiatra vienés Víctor Frankl (1905-1997), sobreviviente de un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, de cuyas tremendas experiencias extrajo los “materiales” para elaborar los principios de su línea terapéutica, que describió en varias publicaciones.

Frankl observó que, aun en las más dolorosas, absurdas y crueles condiciones, la vida conserva un significado potencial, y hasta el sufrimiento tiene un sentido. Esta conclusión lo llevó, posteriormente, a desarrollar los principios de la logoterapia.

Considerada la tercera escuela de psicología de Viena, después de la psicoanalítica de Freud y la de Adler, la logoterapia se diferencia de ellas por realizar un análisis existencial, y buscar la voluntad de sentido, y no la de placer (como la freudiana) o la de poder (como la de Adler).

Esta línea psicoterapéutica de Frankl añade un elemento del inconsciente que no ha sido contemplado en el psicoanálisis freudiano: el espiritual. Considera que, además del impulso natural, hay también un espíritu natural. Si se lo reconoce como sustrato y se asume la responsabilidad de esa condición del ser, se lograría con ello la cura de traumas psíquicos. Pero siempre se hace énfasis en la búsqueda del significado de la existencia como base de la práctica terapéutica.

En síntesis, la logoterapia promueve devolver la salud psíquica por medio de la búsqueda del sentido de la vida y realiza un abordaje integral del ser humano, al considerar la presencia del espíritu inconsciente (que no se vincula con “lo religioso” o “la espiritualidad”), y ese espíritu está en busca de la trascendencia existencial.

Como la logoterapia, creada por el neurólogo y psiquiatra Víktor Frankl, se enfoca en la voluntad de sentido en contraposición a la de placer (según el psicoanálisis de Freud) y a la de poder (de acuerdo con la doctrina nietzscheana de Adler), es importante destacar ciertos principios básicos que responden a este concepto que fundamentarán el trabajo terapéutico en correlación con ellos.

Para la logoterapia, la vida tiene significado en toda circunstancia, incluidas las más desgraciadas. La principal motivación para vivir es nuestra voluntad de encontrarle un sentido a la vida, de hallar un significado a lo que hagamos y experimentamos, o al menos a la postura que adoptemos cuando tengamos que enfrentarnos a una situación de inevitable sufrimiento.

Las técnicas y los métodos empleados por la logoterapia, por ser una psicoterapia humanista-existencial, tienen un enfoque más filosófico que médico y se basan en líneas fenomenológico-existenciales desarrolladas por filósofos como Nietzsche, Kierkegaard, Heidegger, Husserl, Buber, Sartre, Merleau-Ponty y otros que desarrollan esa línea. El objetivo primordial es ayudar a la persona a encontrar el sentido de su vida.

Los procedimientos y las técnicas principales son los siguentes:

La intención paradójica (consiste en solicitarle al paciente que haga en forma voluntaria justamente aquello que intenta evitar; se busca como resultado que el síntoma desaparezca).

La derreflexión (para que el paciente se desprenda de la reflexión, en tanto pensamiento enfocado en una “idea fija”, o la convierta en algo secundario y supere la preocupación provocada por la hiperreflexión).

El autodistanciamiento (con el fin de desarrollar la capacidad de “contemplarse desde afuera”, tomar distancia del padecimiento y apelar a la voluntad de sentido para contrarrestarlo; permite la autotrascendencia, es decir, sobrepasar el ego para ir más allá de uno mismo, y así alcanzar lo que para la logoterapia es el nivel de desarrollo superior de la existencia humana).

Modificación de actitudes (promueve poner énfasis sobre conductas claves para, con cierta disciplina, modificar aquellas que sean perjudiciales.
El diálogo socrático (se emplea la mayéutica, es decir, el método “conversacional”, con escucha atenta del logoterapeuta a las respuestas que da el paciente, de modo que éste lo guíe hacia el autoconocimiento que lo llevará a encontrar, por sí mismo, qué le da sentido a su vida).

Viktor Frankl

Frankl nace en el año 1905 en la ciudad de Viena. El clima espiritual de la época estaba marcado por una intensa vida artística, sumado a esto el desarrollo cientifico.

Su padre Gabriel estuvo al servicio del Parlamento de la Monarquía austríaca y luego trabajó en el Ministerio de educación, en donde se encargaba de los problemas de los jóvenes austríacos.

Su madre Elsa, ayudaba a un grupo familiar. Fue la única sobreviviente junto con Viktor de los campos de concentración nazis.

Viktor se interesó por la psicología, comenzó a leer a Freud a los catorce años e inclusive tenian una comuncación en donde Viktor le enviaba cartas basadas en su extensa lectura.

Desgraciadamente todas sus cartas fueron confiscadas por la Gestapo.

A los 16 años se planteó su principal teoría basica, de la cual nace, luego la Logoterapia. Viktor se preguntaba ¿qué es el sentido de la vida?. Su libro mas conocido fue “El hombre en busca de sentido”.

Frankl termina sus estudios en medicina en 1930.